Finura requerida
A menudo se requiere que los materiales se muelan hasta obtener un estado de “polvo fino”, un término que, sin embargo, no tiene una definición clara, ya que los materiales a granel, como el detergente en polvo, el café en polvo y el polvo para hornear, varían mucho en tamaño y distribución de grano.
Asimismo, se exige moler las muestras de laboratorio “lo más fino posible”, lo que, sin embargo, exige un alto nivel de energía, requiere mucho tiempo y, por tanto, aumenta los costes. El lema por tanto es: No más fino de lo posible, sino tan fino como sea necesario.
Además, el material de muestra debe tener la finura requerida para el respectivo método de análisis, que normalmente está entre 20 µm y 2 mm.